El recocido del acero es un tratamiento térmico, capaz de garantizar la resiliencia, ductilidad y trabajabilidad del acero. ¡Pero averigüemos concretamente de qué se trata!

¿Qué es el proceso de recocido?

El recocido es un tratamiento térmico del acero que consiste en calentar el material a una temperatura específica seguida de un enfriamiento controlado. Este proceso pretende mejorar las propiedades mecánicas y estructurales del acero, reduciendo las tensiones internas y haciéndolo más trabajable.

¿Para qué sirve el recocido?

El recocido sirve para eliminar tensiones, mejorar la trabajabilidad y ductilidad del acero, además de reducir el endurecimiento causado por procesos de mecanizado anteriores. Resulta especialmente crucial para restaurar la estructura cristalina del acero, haciéndolo menos frágil y más resistente a las tensiones externas.

El proceso de recocido está dividido en 3 fases:

  • Calentamiento: El acero se calienta a una temperatura comprendida entre AC1 y AC3, generalmente entre 700°C y 900°C, durante un tiempo suficiente para garantizar un calentamiento homogéneo.
  • Mantenimiento de la temperatura: Tras el calentamiento, el acero se mantiene a la temperatura deseada durante un periodo adecuado para permitir que las partículas alcancen un estado de equilibrio termodinámico.
  • Enfriamiento controlado: Una vez finalizada la fase de calentamiento, el acero se enfría lentamente y de forma controlada para evitar la formación de tensiones no deseadas. Esto puede hacerse en el propio horno o por otros medios de refrigeración, como aire o líquido.

EUROTUBI ofrece tubos radiantes de acero aluminizado con tratamiento térmico, fabricados con acero tratado térmicamente, también conocido como acero recocido, y todo el proceso de producción (desde la materia prima hasta el tubo acabado) ha sido patentado por EUROTUBI (nº. 0001426013).

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